
Haz que tu dinero trabaje para ti, no al revés
Ahorrar sin una meta clara es difícil. Un plan de ahorro con seguro te da estructura, disciplina y protección para alcanzar cualquier objetivo financiero importante en tu vida, con la ventaja de que tu dinero no solo se guarda, sino que crece y está protegido ante imprevistos.
El dinero que no tiene una meta, siempre encuentra la forma de gastarse. Un plan de ahorro lo pone a trabajar por ti.
¿En qué se diferencia un plan de ahorro con seguro del ahorro en el banco?
A diferencia de una cuenta bancaria, tu ahorro tiene una meta y un plazo definidos desde el inicio, lo que te da estructura y disciplina para cumplirla.
Tu plan incluye protección ante imprevistos. Si llegara a faltarte, el beneficio se libera para quien tú decidas, sin afectar la meta de ahorro.
En muchos casos las aportaciones pueden tener beneficios fiscales, lo que hace que tu dinero rinda más comparado con un ahorro tradicional.
Puedes ajustar tus aportaciones según tu situación económica en cada etapa, sin perder el avance que ya llevas acumulado.
Esto es para ti si…
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Quieres ahorrar para una meta específica: un patrimonio, un negocio o un fondo de emergencia.
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Te cuesta mantener un ahorro constante sin una estructura que te ayude.
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Un ahorro con propósito claro y protección incluida.
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Quieres un respaldo económico sólido para el futuro sin comprometer tu liquidez hoy.
Buscas que tu dinero crezca y esté protegido al mismo tiempo.

Beneficios claves
Meta personalizada
Ahorro protegido
Aportaciones flexibles
Posibles beneficios fiscales

Planea el futuro de tus hijos
Un plan educativo te permite ahorrar desde hoy para garantizar que tus hijos tendrán los recursos necesarios para sus estudios universitarios, sin importar lo que pase. No se trata solo de dinero, se trata de darles certeza. De que cuando llegue el momento, la pregunta no sea si pueden estudiar, sino dónde quieren hacerlo.
Cuando llegue el momento, la pregunta no debería ser si tus hijos pueden estudiar, sino dónde quieren hacerlo.
¿Por qué un plan educativo y no solo ahorrar en el banco?
Es un plan diseñado específicamente para acumular los recursos que tus hijos necesitarán cuando llegue el momento de estudiar una carrera universitaria.
Defines desde hoy cuánto necesitarás y en cuánto tiempo. El plan trabaja solo para llegar a esa meta, sin depender del presupuesto del momento.
Si llegaras a faltar, el plan continúa o libera el beneficio para que tus hijos puedan seguir estudiando sin interrupciones ni preocupaciones económicas.
Tú decides cuánto aportar según tu capacidad económica hoy. El plan se adapta a ti, no al revés.
Esto es para ti si…
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Tienes hijos y quieres garantizar su educación universitaria desde hoy.
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Quieres que el futuro académico de tus hijos no dependa de tu situación económica futura.
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Buscas un ahorro con propósito claro y protección incluida.
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Quieres empezar cuanto antes para que las aportaciones sean menores.
Los sueños de tus hijos no tienen fecha de espera. Entre más joven es tu hijo, más económico resulta el plan.

Beneficios claves
Meta educativa definida
Protección familiar
Rendimientos programados
Plazos adaptables

Planea tu retiro antes de que el tiempo lo haga por ti
En México, la mayoría de las personas llegan a la jubilación dependiendo únicamente de su AFORE — y eso cubre apenas una fracción de lo que realmente necesitan para mantener su nivel de vida.
Un Plan Personal de Retiro (PPR) es la herramienta diseñada para cerrar esa brecha: es voluntario, flexible y con ventajas fiscales reales reconocidas por la ley.
Cada año que pasa sin un plan de retiro es capital que no podrás recuperar. Empezar hoy marca la diferencia.
¿Qué es un PPR y por qué importa empezar hoy?
Es un instrumento de ahorro voluntario diseñado específicamente para complementar tu pensión y construir un fondo para tu jubilación.
Tus aportaciones pueden ser deducibles de impuestos ante el SAT, lo que te permite pagar menos ISR cada año.
Tu dinero crece libre de impuestos dentro del plan — los rendimientos no pagan ISR año con año hasta el retiro formal.
Tú decides cuánto y cuándo aportar — los montos se ajustan a tu capacidad económica en cada etapa de vida.
¿Y si ya tengo AFORE?
La AFORE es tu base obligatoria, pero para asegurar un retiro digno y aprovechar ventajas fiscales significativas, el PPR es un complemento indispensable.
Las aportaciones a una AFORE son obligatorias para los trabajadores formales, mientras que los PPR son opcionales y se utilizan para complementar los ahorros de retiro.
Uno no sustituye al otro: te dan control sobre cuánto ahorrar, cómo invertirlo y qué tratamiento fiscal aplicar.

Beneficios claves
Ahorro a largo plazo
Beneficios fiscales
Protección incluida
Aportaciones flexibles









